You just can´t do it
Trabajá, prestá atención y enamorate
El discurso de Steve Jobs en Stanford es un clásico, sí. Pero lo de Jerry Seinfeld en la ceremonia de graduación de la Universidad de Duke en 2024, fue otra cosa. No buscó ser épico, buscó ser real y, obviamente, muy gracioso.
Una maravilla.
En tiempos donde parece que la meta es trabajar menos, pensar menos y reírse de menos cosas, Jerry propone exactamente lo contrario. Tres ingredientes
Su receta para quienes empiezan una etapa nueva tiene tres ingredientes simples, pero claves:
Romperse el orto (laburando): no hay truco ni atajo real. El esfuerzo no garantiza todo, pero no se negocia. Trabajar duro es aprender a seguir incluso cuando no hay motivación, a repetir lo que funciona y a mejorar lo que no, aunque nadie esté mirando.
Prestar atención: Acá arranca con un chistazo sobre los que se murieron yendo a ver al Titanic en el fondo del océano, para ejemplificar por qué hay que observar más y mejor que los demás. No solo a lo que pasa enfrente tuyo, también a lo que se cuela por el costado: las conversaciones ajenas (sí, ser chusma), los cambios sutiles, lo que otros pasan por alto. La atención es el combustible de la curiosidad, y la curiosidad es la antesala de cualquier idea valiosa.
Enamorarse: no solo de una persona, también de un oficio, una idea, un objeto tan irrelevante como puede ser una lapicera BIC o un problema que quieras resolver. Es ese interés que hace que el tiempo pase rápido, que te lleva a aprender más, a probar más, a volver una y otra vez incluso cuando la recompensa no es inmediata.
Ese combo es lo que te permite encontrar cosas que te gustan tanto que incluso sus partes malas no te molestan demasiado.
Lo que él llama:
“The torture you’re comfortable with”
Sobre la IA y la importancia de hacer
No es que le queremos festejar todo, pero acá mete otro chistazo.
Compara el famoso Just do it de Nike con lo que sería el eslogan de GPT: You just can’t do it.
Es un chiste, sí, pero de observación. Hoy es fácil saltarse todo el proceso: trabajar, investigar, prestar atención y dejarse fascinar. Una máquina puede entregarte un resultado en segundos. El problema es que, si hacés todo así, te perdés lo más valioso: el camino.
El valor de no saber qué hacer
Para Jerry, no tener un plan perfecto no es un problema; es una ventaja.
Quien cree tenerlo todo resuelto suele cerrar puertas sin darse cuenta. En cambio, el que duda, el que prueba, el que todavía no sabe, tiene más espacio para descubrir. Lo importante es tener el combustible para esa búsqueda: trabajar, prestar atención y enamorarse de lo que encontrás en el durante.
El humor como herramienta esencial
Cerró su discurso con lo que considera más importante: nunca perder el sentido del humor. Saber hacer chistes y también saber recibirlos.
No es solo un recurso para pasar un buen momento. Es una forma de atravesar lo que no tiene sentido, de romper tensiones y de conectar con los demás. En un mundo donde se busca cada vez más la igualdad y el no dañar al prójimo, que aclara que no está nada mal, el humor no se puede perder.
En el trabajo, en la creatividad o en la vida, el humor es lo que te recuerda que, pase lo que pase, siempre se puede volver a empezar.
Si llegaste hasta acá y te preguntaste “quién es este tipo?”, te avisamos que te estás perdiendo de muchísimo.
Y si llegaste hasta acá y no te suscribiste, te avisamos que sos una mala persona.


